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¡Cada persona
es un mundo!

Por eso creamos itinerarios personalizados para cada paciente.

Formación

Como logopeda titulad y apasionada por el poder de la comunicación, cuento con una amplia trayectoria profesional. Mi misión es evaluar, diagnosticar y tratar las dificultades del habla, el lenguaje, la voz y la deglución en niños y adultos.

Ofrezco un enfoque integral y personalizado, donde cada terapia se diseña desde la cercanía y la evidencia científica, con el objetivo de que mis pacientes desarrollen al máximo su potencial y mejoren su calidad de vida.

Mi compromiso es ser tu guía y apoyo de confianza en cada paso del camino.

Titulación

  • Graduada en Logopedia en la rama de voz y audición
  • Máster en Neuropsicología
  • Postgrado en Atención Temprana del Habla y del Lenguaje
  • Cursos enfocados a la deglución y disfagia
  • Cursos enfocados a la terapia miofuncional
  • Cursos enfocados en la detección y tratamiento de trastornos englobados en dislexia y lectoescritura
  • Cursos enfocados al mundo TEA y conductas disruptivas.

«Mi trabajo es proporcionar las herramientas para que encuentres tu propia voz.»

¿Tienes dudas?

Estas son algunas de las preguntas frecuentes. También puedes contactar conmigo 🙂

Duración de las sesiones

La duración de las sesiones de logopedia suele ser de 30 a 60 minutos, siendo común una duración de 45 minutos. La duración exacta se adapta según la edad del paciente, su capacidad de atención y los objetivos específicos del tratamiento.
Duración estándar
Para muchos casos, especialmente en trastornos del lenguaje, en adultos, se recomiendan 45 minutos.
Niños pequeños
A menudo tienen sesiones más cortas (30 minutos) debido a sus periodos de atención más limitados.
Pacientes con necesidades especiales
A menudo tienen sesiones más cortas (30 minutos) debido a sus periodos de atención más limitados.
Casos complejos
En pacientes de mayor edad (más de 8 años) con trastornos específicos de la escritura o del lenguaje, entre 45 y 60 minutos.
Flexibilidad
La duración y frecuencia pueden ajustarse; por ejemplo, si la sesión dura más tiempo, la frecuencia semanal podría ser menor, o viceversa.

Tu y yo vamos a tener
¡más que palabras!

Comienza el camino hacia una comunicación plena.